Saltar al contenido
Suscríbete
AHORA
Queens of the Stone Age – Perfecth
8.0
Reseña de álbum

Perfecth

por Queens of the Stone Age · 30 de octubre de 2026
Puntuación8.0 / 10

Veredicto final

8.0

QOTSA guardan la contundencia de los últimos discos y hacen su álbum más desnudo y honesto en más de una década, y la retirada les funciona. «Insignificant Other» recupera el swagger de ...Like Clockwork con un groove de bajo pesado, y la coda final de «Run Away From the Mob» reúne a la banda en lo más alto que han grabado en años. El riesgo de bajar tanto el volumen se cobra un par de canciones que se quedan en susurro y una «Mono» que pasa del mono al estéreo sin llegar a cuajar como canción.

  • User Ratings (0 Votes) 0

El noveno disco de Queens of the Stone Age baja la voz y apuesta por lo acústico e introspectivo: su trabajo más desnudo en más de una década, con algún tramo demasiado tenue.

Lee también: → Hub Queens of the Stone Age · Queens of the Stone Age comparten ‘Run Away from the Mob’

Por Abe Saca — 30 de octubre de 2026

El noveno disco de QOTSA baja la voz

Tres años después de In Times New Roman…, Queens of the Stone Age publica su álbum más corto: nueve canciones, treinta y seis minutos, grabado a pedazos en distintos estudios mientras la banda andaba de gira. Lo produce Josh Homme junto a Michael Shuman, y el gesto que lo define es una retirada. El grupo que pasó el verano tocando en estadios con System of a Down y Foo Fighters guarda aquí la contundencia y apuesta por lo acústico, lo contenido, lo introspectivo. Homme viene de un divorcio público, de un cáncer y de una cirugía de emergencia, y de tocar en las catacumbas de París —el proyecto Catacombs reinterpretó el catálogo en un osario bajo la ciudad justo antes de este disco—. Todo eso pesa en el tono. Él lo llama el tercer acto de la banda: tras afirmarse y luego subir la apuesta, dice, ahora busca paz.

«It’s Only Love» marca la cancha desde el arranque: guitarra acústica tranquila, grabaciones de ambiente y cuerdas que se enroscan alrededor de la voz de Homme en menos de tres minutos. Es un vals más cerca de la angustia acústica que del riff, y anuncia que el filo va a aparecer con cuentagotas. Cuando aparece, funciona. «Insignificant Other» es lo mejor del álbum: un groove de casi seis minutos, bajo pesado, una voz que ondula sobre un riff sensual con amenaza contenida, blues suelto en la línea de Miss You de los Rolling Stones. Es el swagger que la banda recuperó en …Like Clockwork, y la letra —soltar a un ex— lo pone en el registro emocionalmente abierto de aquel disco, su punto de comparación constante.

Las voces que pidió prestadas

La marca Bowie recorre buena parte de Perfecth. «Sunday» es el caso más claro: funk a lo Young Americans con guitarras rugosas, única canción con energía real de pista de baile, y no por casualidad —Homme la coescribió con Iggy Pop durante las sesiones de Post Pop Depression en 2016 y la recuperó aquí. «Easy Street» es más alegre y pop que su entorno, con un lavado de flamenco, palmas y guitarras que miran a Heroes, y una letra que promete dejar atrás el hedonismo con medio guiño. Son los momentos donde el disco respira otra cosa sin perder el ADN del grupo.

El tramo acústico es el que parte aguas. «From the Cliff» es una nana de fingerpicking con la voz más delicada de Homme en todo el álbum, sobre un acto de fe desde un acantilado hacia el amor. «Phantom Limb» cruza grunge acústico cargado de arrepentimiento —el espíritu de Mark Lanegan asoma— con un pulso constante y una voz inquietante, y es de las canciones más sustanciales. Pero el riesgo de bajar tanto el volumen es que algunas piezas se queden en susurro: «From the Cliff» y «Easy Street», dependiendo del oído, son matices valiosos o simplemente demasiado tenues.

Donde el sigilo se queda corto

«Mono» es el experimento más audaz y el más discutible: una exploración lenta con cuerdas y ruidos que pasa literalmente del mono al estéreo, pariente lejano y más extraño de Kalopsia. Suena a hallazgo atmosférico o a desvío que no cuaja, según con qué paciencia se la escuche; a mí me arrastra más como ambiente que como canción. «Where The Goth Girls At?» tira de un riff deliberadamente tonto hacia un estribillo enorme, con ritmo de arranque y parada bordeado de feedback, y un giro de letra que sorprende. Es el tipo de corte que habría cabido en …Like Clockwork, igual que «Phantom Limb», y esa comparación es a la vez elogio y techo: el disco añora por momentos el ruido y el azufre que decide no gastar.

El cierre, «Run Away From the Mob», guarda lo mejor para el final: estalla a mitad de camino con la tensión que el resto administra con cuentagotas, y el último minuto reúne a la banda en una coda de interacciones vocales que justifica el trayecto. La letra —buscar devoción en un mundo violento y saturado de internet— condensa el ánimo general. Homme dijo que cada canción suena de una zona distinta a propósito, para reunir emociones sobre el amor, la lujuria y la locura; el plan se cumple más de lo que falla.

Queens of the Stone Age entrega su disco más desnudo y honesto en más de una década, con «Insignificant Other» y la coda de «Run Away From the Mob» a la altura de lo mejor que han grabado desde …Like Clockwork y un tramo acústico que se atreve con la vulnerabilidad en vez de esquivarla. Que un par de canciones se diluyan en lo demasiado tenue y que «Mono» divida es el precio de haber bajado la voz a conciencia.

Lee también en Indietheka

La nota de los lectores Sé el primero en votar

LO MEJOR DE LA SEMANA, A TU CORREO

Notas como esta, cada semana. Sin spam.

SIGUE LA SEÑAL