Por Indietheka — 26 de septiembre de 2025
Geese ha presentado su nuevo álbum de estudio, titulado Getting Killed, disponible desde el 26 de septiembre de 2025. El grupo, originario de Nueva York, regresa con esta producción tras el debut solista del vocalista Cameron Winter, y configura en este trabajo lo que ha sido descrito como su propuesta más audaz hasta la fecha.
Una estructura sonora desbordante
Getting Killed da inicio con “Trinidad”, una canción que establece de inmediato las coordenadas del disco, presentando guitarras en estéreo, uso intenso de falsete y una explosiva mezcla de metales y capas instrumentales erráticas. La producción se caracteriza por pasajes caóticos que incluyen percusión sobrecargada, líneas vocales con retardo y cambios dinámicos abruptos.
Este enfoque extiende algunos de los experimentos de Winter en su esfuerzo solista, incluyendo técnicas de grabación poco convencionales y una estética deliberadamente imperfecta. En conjunto, el disco cultiva una sensación permanente de tensión y riesgo.
Recursos que se extienden a lo largo del álbum
Temas como “100 Horses” y “Half Real” profundizan en ese lenguaje desarmado y desafiante. En particular, “Half Real” abre con un drone que refiere sutilmente a influencias clásicas, mientras que “Husbands” desarrolla una intensidad creciente que culmina con una coda instrumental. “Bow Down” transforma un riff entrecortado en una sección bailable que evoluciona hasta un solo de guitarra.
Aunque las referencias son variadas, el álbum logra una síntesis sólida de estilos previamente visitados por la banda, incluyendo giros cercanos al post-punk, el rock clásico o el rock con matices rítmicos.
Matices más ligeros en el repertorio
Getting Killed también incluye canciones con un tono más suave. “Cobra” ofrece una sonoridad relajada y referencias estilísticas que evocan armonías más luminosas, mientras que “Au Pays du Cocaine” permite destacar la voz de Winter en registros más profundos. El tema “Islands of Men”, con una duración de seis minutos, se construye a través de capas melódicas sostenidas por la línea de bajo de Dominic DiGesu, evocando un ambiente soleado y de desarrollo pausado.
La combinación de texturas pesadas y sutiles genera un contraste efectivo que organiza la narrativa sonora del disco, aportando momentos de respiro sin disminuir la intensidad general del conjunto.
Ya puedes leer nuestra resena:
Getting Killed muestra a Geese en un punto de ruptura creativo. No buscan agradar ni sonar pulidos: se inclinan por el caos y lo convierten en método. El disco avanza con crudeza, alternando momentos de tensión y estallido que incomodan tanto como atraen. Esa fricción constante es lo que lo hace relevante: un trabajo que coloca a la banda como una de las apuestas más firmes y arriesgadas del rock actual.





