Is This It: el disco que devolvió las guitarras al centro
Un sótano en Manhattan, ocho entradas de micrófono y seis semanas bastaron para redefinir el rock de guitarra del siglo XXI.
Lectura: 9 minutos · 30 de julio de 2001 – 2026El disco en cifras
El 30 de julio de 2001, un disco de 36 minutos salió a la venta en Australia antes que en cualquier otro lugar. No traía orquestaciones ni trucos de posproducción: era el sonido de cinco tipos tocando juntos en un cuarto mal iluminado. Is This It, el debut de The Strokes, llegó al número dos del UK Albums Chart y al 33 del Billboard 200, pero su impacto real no se mide en posiciones de chart sino en la cantidad de bandas que empezaron a existir porque lo escucharon.
Veinticinco años después, el álbum sigue funcionando como una declaración de principios: se puede hacer un disco que suene urgente con recursos mínimos, siempre y cuando las canciones sean inobjetables. NME lo nombró el mejor álbum de la década de los 2000. Alex Turner, en la primera línea de Star Treatment (2018), lo resumió con una frase que ya es parte del canon: quiso ser uno de The Strokes.
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Cinco tipos del Lower East Side y un EP que desató una guerra de sellos
Para 1998, The Strokes eran Julian Casablancas (voz), Nick Valensi (guitarra), Nikolai Fraiture (bajo) y Fabrizio Moretti (batería), compañeros de escuela en Manhattan. Albert Hammond Jr. se sumó como segundo guitarrista poco después, cerrando el quinteto en 1999. Tocaban en clubes del Lower East Side —el Mercury Lounge fue clave— y su mezcla de garage rock descarnado con melodías pop de trazo limpio empezó a generar rumor local.
Tres canciones grabadas en un sótano bajo Avenue A
La banda grabó tres temas con Gordon Raphael en Transporterraum, su estudio-sótano en el East Village. El EP salió en el Reino Unido y la respuesta de la prensa británica fue inmediata: NME lo destacó como single de la semana. Provocó la mayor guerra de ofertas por una banda de rock en años y terminó con la firma del grupo en RCA Records en marzo de 2001.
Esos tres temas se regrabaron con arreglos y letras ligeramente distintas para el álbum. El EP importa sobre todo como prueba de concepto: demostró que el sonido crudo de Raphael no era un defecto sino el argumento central del proyecto.
- The Modern Age
- Last Nite
- Barely Legal
Descartaron las sesiones con el productor de Pixies por sonar demasiado limpias
Tras firmar con RCA, The Strokes comenzaron a grabar con Gil Norton, productor conocido por su trabajo con Pixies y Foo Fighters. La relación personal entre banda y productor fue buena, pero los resultados no convencieron: el grupo consideró que las grabaciones sonaban demasiado pulidas y pretenciosas. Se descartaron tres canciones y la banda volvió a Transporterraum.
Casablancas llegó a las sesiones con una directriz precisa: quería que el disco sonara como una banda del pasado que viajó al futuro a hacer su disco. La grabación se hizo entre marzo y abril de 2001 con un método casi documental: tomas en vivo de la banda completa, pocas sobregrabaciones, amplificadores con distorsión moderada y nada de reverb artificial. La batería de Moretti se grabó con solo tres micrófonos, un guiño a la estética de The Velvet Underground. Casablancas cantó a través de un pequeño amplificador Peavey de práctica para obtener esa voz ligeramente saturada que se convirtió en su sello.
Un disco de 36 minutos con tres versiones distintas según el país
Is This It se publicó el 30 de julio de 2001 en Australia, el 27 de agosto en el Reino Unido vía Rough Trade y recién el 9 de octubre en Estados Unidos en CD vía RCA. La edición estadounidense en vinilo salió el 11 de septiembre, una fecha que alteró no solo el calendario sino el contenido del disco.
New York City Cops —escrita por Casablancas en respuesta al asesinato policial de Amadou Diallo en 1999— fue removida de la edición estadounidense en CD tras los atentados del 11 de septiembre, como gesto ante la respuesta de la policía neoyorquina durante la tragedia. En su lugar se incluyó When It Started, grabada apresuradamente en septiembre de 2001. La edición en vinilo conservó el tracklist original. Casablancas reflexionó sobre esa decisión en una entrevista con Vulture en 2018: con la remoción de New York City Cops, el elemento político desapareció de la narrativa de la banda.
Las canciones que sostienen el disco
Tres sencillos salieron de Is This It, pero el disco funciona como unidad: no hay relleno en once canciones que suman poco más de media hora. Estas tres son las que explican por qué.
Hard to Explain
Casablancas la compuso con una caja de ritmos, y la versión final trasladó esa rigidez programada a una ejecución humana que suena deliberadamente tensa. Estableció la plantilla rítmica y armónica que la banda explotaría durante toda la década: guitarras entrelazadas, voz comprimida, bajo melódico prominente. NME la votó como la tercera mejor canción de la década en su encuesta de cierre de los 2000.
Last Nite
La que llevó el sonido de Transporterraum a la radio masiva. Su riff de apertura cita abiertamente American Girl de Tom Petty and the Heartbreakers —Petty lo comentó sin animosidad en una entrevista con Rolling Stone en 2006— y el solo se inspiró en el guitarrista de blues Freddie King. Llegó al top 5 del Modern Rock Tracks de Billboard y al 14 en el UK Singles Chart.
Someday
Si Hard to Explain era la declaración de principios y Last Nite el caballo de batalla en vivo, Someday reveló la vena melancólica que Casablancas escondía bajo la distorsión controlada: una canción sobre el paso del tiempo que, paradójicamente, suena optimista. Cerró el ciclo del disco un año después de su lanzamiento y confirmó que no era un accidente de una sola canción.
Generó una escena entera en Nueva York y cruzó el Atlántico para hacer lo mismo
El impacto inmediato fue doble. En Nueva York, el disco consolidó una escena de guitar rock que incluiría a Yeah Yeah Yeahs, Interpol y TV on the Radio. Al otro lado del Atlántico su influencia fue aún más directa: The Libertines, Franz Ferdinand, Razorlight y The Cribs surgieron en su estela, y Arctic Monkeys se formaron como resultado directo de escucharlo.
Alex Turner contó a NME en 2011 que ponía Is This It constantemente cuando Arctic Monkeys empezaban, y que muchas bandas de su generación sonaban como The Strokes porque todas habían partido del mismo disco. NME lo eligió como el mejor álbum de la década de los 2000, por encima de Up the Bracket de The Libertines y Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not de Arctic Monkeys. La revista también lo colocó cuarto en su lista de los mejores discos de todos los tiempos en 2013. No son distinciones menores para un disco grabado con ocho micrófonos en un sótano donde el productor dormía sobre un colchón.
A 25 años, lo que queda no es nostalgia sino un manual de precisión
Is This It no envejeció porque nunca pretendió sonar contemporáneo. La paradoja es que su intención era sonar antiguo —Casablancas quería esa cualidad de objeto rescatado de otra época— y eso lo protegió del paso del tiempo. No hay efectos digitales que fechar ni tendencias de producción que delaten la década. Hay guitarras con distorsión leve, una sección rítmica compacta y una voz que suena como si viniera de una radio AM, todo cosido con una economía que raya en la obsesión.
Gordon Raphael lo expresó con claridad dos décadas después: las canciones bien hechas no pasan de moda. Y tiene razón. La estructura de Hard to Explain, con sus cambios de dinámica en menos de cuatro minutos; la circularidad hipnótica de Soma; el gancho inmediato de Someday; la tensión narrativa de Trying Your Luck: cada pieza funciona con la eficiencia de un reloj mecánico.
Es posible que ningún disco de rock de guitarra de este siglo haya generado tantas bandas. No por su sonido, que es específico e irrepetible, sino por su premisa: que se puede hacer algo que suene esencial con lo mínimo indispensable. Ese argumento sigue vigente en 2026.
Cómo se mide la influencia de un disco a 25 años
Esta pieza trata Is This It como sujeto único: no es una lista de lanzamientos de The Strokes ni un ranking de sus canciones. El EP The Modern Age y los tres sencillos aparecen como contexto de la historia del álbum, no como ítems independientes. Los datos de grabación, sellos, fechas y posiciones en listas se verificaron contra fuentes documentales; las citas se incluyen solo cuando aparecen verbatim en una fuente con fecha identificable. El criterio de relevancia es el impacto verificable: bandas que se formaron por él, posiciones en listas críticas de fin de década y testimonios directos de músicos que lo citan como influencia fundacional.





