Los 20 Mejores
Álbumes
de 2024
Un año de sensibilidad elevada, dominado por voces femeninas que priorizaron la vulnerabilidad, el riesgo emocional y la artesanía sonora.
2024 fue un año emocionante, lleno de matices. En lo musical, nos dejó discos que no solo sonaron fuerte, sino que resonaron hondo. Desde grandes regresos hasta debuts fulminantes, pasando por transformaciones personales que se volvieron canciones, álbumes que rompieron el molde y obras que apostaron por lo íntimo como forma de subversión.
El ranking completo
El hyperpop más conceptual del año. Cuerpos digitales, sueños glitch y una producción tan arriesgada como adictiva.
Billie Eilish – HIT ME HARD AND SOFT
Una obra de madurez artística total. Billie atraviesa lo íntimo con producción quirúrgica y una lírica que ya no necesita gritar para conmover.
English Teacher – This Could Be Texas
Guitarras angulares, crítica social, spoken word y melodías urgentes. El debut más fresco del indie británico.
The Last Dinner Party – Prelude to Ecstasy
Glam barroco, teatralidad desbordada y un debut que fue imposible ignorar. Pop épico, con hambre de escenario.
Una banda irlandesa en plena expansión sonora. Oscuridad, romanticismo gótico y una poesía devastadora.
Vampire Weekend – Only God Was Above Us
Filosofía de metrópoli, nostalgia con jazz y poesía urbana. Ezra y compañía siguen entregando discos que envejecen bien.
Jonny y Thom, con Sam al frente, construyen su disco más inmediato y melódico. Un triunfo de detalles, estructura e intuición.
St. Vincent – All Born Screaming
Annie Clark rompe con sus máscaras para entregarse al caos, al cuerpo y al grito existencial. Su disco más suelto y urgente.
Sonido cinematográfico, pop lento, ruptura emocional. Un disco que se desliza con elegancia entre el dolor y el deseo.
Kim Deal – Nobody Loves You More
Regreso en clave baja y demoledora. La ex Pixies ofrece un álbum íntimo, honesto, lleno de capas emocionales.
Father John Misty – Mahashmashana
Ritual sonoro, folk místico y arreglos orquestales. Tillman lleva su espiritualidad artística a una nueva cumbre.
Experimental, retorcido y denso. Un álbum que exige más tiempo, pero que devuelve cada minuto con hallazgos inesperados.
Minimalismo que emociona. Clairo encuentra belleza en la contención, en la ternura, en los silencios que dejan huella.
Indie británico melódico, introspectivo y de corazón abierto. Nada forzado, todo genuino. Un diamante discreto.
El punk emocional es real, y este disco lo demuestra. Amor, furia, redención. IDLES más abierto que nunca.
Ruido, misterio, riffs salvajes. White sigue reinventándose con un álbum crudo y casi espectral.
Lucy Rose – This Ain’t The Way You Go Out
Uno de los discos más emocionales del año. Vulnerabilidad que no busca consuelo, sino autenticidad. Un clásico instantáneo.
Pop-rock introspectivo con tintes psicodélicos. Un álbum de sanación, memoria y reconstrucción emocional.
AURORA – What Happened To The Heart?
Un canto espiritual y ambiental que busca recuperar el latido en un mundo robotizado. Imaginación nórdica al servicio de lo humano.
Nadine Shah – Filthy Underneath
Catarsis, duelo, adicción, reconstrucción. Shah convierte su historia en un viaje feroz, oscuro y profundamente bello.





