Durante su paso por Glastonbury 2025, Wolf Alice conversó sobre su próximo álbum titulado The Clearing, previsto para agosto. Reflexionaron sobre lo que han significado estos nuevos temas dentro de su repertorio en vivo. El grupo se presentó ayer en el escenario Other Stage, ocupando el segundo lugar antes de The Prodigy. Con esto, conformaron su participación más destacada en el festival hasta la fecha.
El baterista Joel Amey compartió que parte del nuevo material ha sido interpretado recientemente durante conciertos en pequeñas ciudades de Irlanda. También en algunos puntos de Europa. En sus palabras, este nuevo repertorio ha revitalizado su percepción de temas anteriores. Canciones como Thorns, The Sofa y Bloom Baby Bloom han sido bien recibidas por el público. Según Amey, tocar estos temas ha renovado el enfoque de la banda sobre sus canciones más antiguas.
El guitarrista Joff Oddie mencionó que la experiencia adquirida tras la recepción de temas como Delicious Things en su álbum anterior influyó en la construcción de The Clearing. Oddie explicó que se enfocaron más en la composición estructural de las canciones. Apuntaron a lograr piezas más concisas sin dejar de ser complejas.
Uno de los temas nuevos, White Horses, fue escrito por Amey, quien reveló que está inspirado en su familia. Explicó que recoge muchas de las influencias acústicas y armónicas compartidas por el grupo durante la etapa de composición. Sin embargo, su intención fue también incorporar una sensación de impulso rítmico. Para él, esta canción representa un momento de reflexión personal dentro de la temática del álbum.
Durante la entrevista, Oddie y Amey recordaron también el décimo aniversario de su disco debut My Love Is Cool. Fue lanzado en medio de su primera aparición en Glastonbury. Compartieron anécdotas de aquella época, incluyendo un trayecto al festival en el vehículo del tour manager. Mientras ocupaban el primer lugar en las listas británicas a mitad de semana.
Wolf Alice relató además un momento particularmente estresante en 2022, cuando casi no logran llegar a Glastonbury por una cancelación de vuelo en Estados Unidos. Finalmente fueron escoltados desde el aeropuerto y llegaron con apenas tres horas de margen para subir al escenario Pyramid Stage. Esa experiencia, aunque agitada, quedó marcada por la intensidad y emoción del show conseguido.





